Lunes, 31 de mayo de 2021

Visitación de la Virgen María

Lecturas:

So 3, 14-18.  El rey de Israel, el Señor, está en medio de ti.

Sal Is 12, 2-6.  Es grande en medio de ti el Santo de Israel.

Lc 1, 39-56.  ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?

Celebramos hoy la fiesta de La Visitación de la Virgen María. Ella es la que mejor expresa el gozo y la alegría después de recibir el Espíritu Santo. La mayor obra del Espíritu Santo en la historia es la Encarnación del Hijo de Dios.

María e Isabel, dos mujeres que acogen la acción de Dios. Las dos, llenas de gracia, experimentan la acción poderosa del Espíritu Santo.

Y, llenas del Espíritu Santo, ven aparecer frutos y carismas en ellas. Y el primer fruto es la necesidad de compartir la experiencia del Espíritu que estaban viviendo.

María e Isabel viven y comparten el mayor secreto que pueda Dios comunicar a los hombres, y lo hacen con la sencillez propia de quien vive una fe confiada. La fe, la vida en el Espíritu, es para vivirla en comunidad, para compartirla, para confirmarla, para celebrarla.

El Espíritu lleva a la comunión, a la Iglesia. Decía san Ireneo que Donde está la Iglesia, allí está el Espíritu de Dios, y donde está el Espíritu de Dios, allí está la Iglesia y toda gracia, y el Espíritu es la verdad.

Y en el encuentro gozoso entre María e Isabel, el Espíritu Santo va derramando carismas: acogida, profecía, palabra de conocimiento… Todos ellos coronados por el amor, que se concreta en el servicio generoso, y expresados en la alabanza.

Dice Benedicto XVI que el Magníficat no es el cántico de aquellos a quienes les sonríe la suerte, sino más bien la gratitud de quien conoce los dramas de la vida, pero confía en la obra redentora de Dios. Expresa la fe probada de generaciones de hombres y mujeres que han puesto en Dios su esperanza y se han comprometido en primera persona, como María, para ayudar a los hermanos necesitados.

¡Os daré un corazón nuevo!  (cf. Ez 36, 26).

¡Ven Espíritu Santo! 🔥 (cf. Lc 11, 13).

Homilias de D. Jorge Miró

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