Martes, 25 de mayo de 2021

Santa María Magdalena de Pazzi

Lecturas:

Eclo 35, 1-12.  Quien guarda los mandamientos ofrece sacrificios de comunión.

Sal 49.  Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.

Mc 10, 28-31.  Recibiréis en este tiempo cien veces más, con persecuciones, y en la edad futura, vida eterna.

Después del encuentro de Jesús con el rico, que es incapaz de dejarlo todo para seguir a Jesús, hoy contemplamos en el Evangelio como Jesús anuncia a Pedro que aquellos que lo han dejado todo para seguirle, recibirán ahora, en este tiempo, cien veces más casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones— y en la edad futura, vida eterna.

Cuando uno entrega su vida al Señor, de Él recibe el ciento por uno. Dios no se deja vencer en generosidad. No sólo regala la vida eterna al que responde a su llamada y persevera en el seguimiento de Cristo, sino que ya en este tiempo le bendice y le colma de bienes.

Pero el Señor no nos promete una vida tranquila y sin problemas ni preocupaciones. La vida del discípulo también está marcada por la cruz: el que quiera ser mi discípulo… La vida cristiana es un combate, porque el diablo, como león rugiente, ronda buscando a quien devorar(cf. 1 Pe 5, 8).

El tiempo presente, aunque marcado ya con el sello de la plenitud futura, es todavía el tiempo de la prueba: siempre llenos de buen ánimo y sabiendo que, mientras habitamos en el cuerpo, estamos desterrados lejos del Señor, caminamos en fe y no en visión (cf. 2 Co 5, 6-8).

Para este combate necesitas del don de fortaleza. Pídelo. Todo es don, todo es gracia.

¡Os daré un corazón nuevo!  (cf. Ez 36, 26).

¡Ven Espíritu Santo! 🔥 (cf. Lc 11, 13).

Homilias de D. Jorge Miró

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