Lunes 28 de Diciembre de 2020

Los Santos Inocentes

Lecturas:

1 Jn 1, 5-2, 2.  La sangre de Jesús nos limpia de todo pecado.

Sal 123.  Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador.

Mt 2, 13-18.  Herodes mató a todos los niños en Belén.

Celebramos hoy la fiesta de los Santos Inocentes mártires, niños, que fueron asesinados por el rey Herodes para que pereciera entre ellos el niño Jesús, a quien habían adorado los Magos, y por quien Herodes se sentía ¡amenazado!

El perfil de Herodes es el de aquel que vive instalado en la autosuficiencia y en la arrogancia, en la soberbia de creerse el dios de su vida.

Por eso, tiene miedo, ve en Jesús un rival contra el cual hay luchar, un enemigo al que destruir.

Y esta tentación de ser como Herodes la podemos tener todos. Podemos caer en la trampa de pensar que Jesús viene a quitarnos algo, especialmente cuando nos llama a la conversión y nos invita a negarnos a nosotros mismos para seguirle a Él.

Podemos caer en la trampa pretender manipular a Dios para que haga lo que nosotros queremos. Herodes pregunta por el Niño, pero no para adorarlo; oye a los expertos en las Sagradas Escrituras, pero no está dispuesto a acoger la Palabra; está ciego y sordo ante los signos y la palabra de Dios porque lo ve como una amenaza y no como un regalo.

Contrasta con la actitud de Herodes, la actitud de los Magos y la de los pastores: La humildad es la puerta de la fe.

Y esta humildad se manifiesta en la alegría, en que realmente Jesús es la buena noticia; se manifiesta en la acogida confiada de la Palabra, sin defenderse, sin rebotarse, sin querer justificarse, sino dispuestos a dejar que el Señor cambie nuestra vida.

Porque el camino que él nos propone no es una amenaza sino un regalo: el camino que nos lleva a la vida, y ¡a la vida en plenitud!

Tenemos hoy un recuerdo admirado y una oración ferviente por todos los cristianos perseguidos. Pedimos para ellos el don de fortaleza, y para sus perseguidores el don de la conversión.

¡Os daré un corazón nuevo!  (cf. Ez 36, 26).

¡Ven Espíritu Santo! 🔥(cf. Lc 11, 13).

Homilias de D. Jorge Miró

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