Jueves, 16 de diciembre de 2021

Lecturas:

Is 54, 1-10.  Como a mujer abandonada te llama el Señor.

Sal 29. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.

Lc 7, 24-30. Juan es el mensajero que prepara el camino del Señor.

La Palabra que el Señor nos regala hoy continúa invitándonos a preparar el camino del Señor que viene, que ya está muy cerca… ¿Quién viene? Viene el Señor, el Esposo, que llama a la puerta de tu corazón porque quiere vivir una historia de amor contigo.

A lo mejor andas un poco despistado como los que escuchan a Jesús en el evangelio que hemos escuchado. Y por eso, les pregunta ¿Qué salisteis a contemplar en el desierto?  

Pero, ¿a quién estás esperando?, ¿Qué estás esperando? ¡Pregúntatelo! ¿Cuáles son tus anhelos y tus deseos más profundos en este momento de tu vida?

Y el Señor hoy te dice por medio del profeta Isaías: Ensancha el espacio de tu tienda, despliega los toldos de tu morada. ¡Levanta la mirada!

Que viene el Señor y te dice: con amor eterno te quiero … Aunque los montes cambiasen y vacilaran las colinas, no cambiaría mi amor, ni vacilaría mi alianza de paz -dice el Señor que te quiere. Viene el Esposo: Quien te desposa es tu Hacedor: su nombre es Señor todopoderoso.

Esa es la clave de tu vida. Que Dios te ama gratuitamente. Que te ha creado por amor y no dejará de amarte nunca. Porque Él es fiel.

Por eso, la Palabra te invita a la alegría. No a la que viene de fuera y es fugaz. A la alegría que nace de acoger al Señor en tu corazón. Por eso Él te dice hoy: Exulta, estéril, que no dabas a luz; rompe a cantar, alégrate, tú que no tenías dolores de parto: porque la abandonada tendrá más hijos que la casada

Y, entonces, podrás cantar con el Salmo: Te ensalzaré, Señor, porque me has librado y no has dejado que mis enemigos se rían de mí. Señor, sacaste mi vida del abismo, me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa… Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre.

¡Ánimo! ¡Abre tu corazón al Señor! ¡Deja que Él sea el Señor de tu vida! Lo hará todo nuevo. ¡Que no se frustre el designio de Dios para contigo!

¡Si crees, verás la gloria de Dios!

A toda la tierra alcanza su pregón (cf. Sal 19, 5).

¡Ven Espíritu Santo! 🔥 (cf. Lc 11, 13).

Homilias de D. Jorge Miró

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